Música durante el embarazo: ¿cómo afecta al bebé nonato? ¿Qué dice la ciencia?
¿Puede la música durante el embarazo fomentar el desarrollo del bebé? ¿Puede un feto percibir sonidos, recordarlos e incluso reconocerlos después de nacer? Estas preguntas preocupan a muchos futuros padres. La música nos acompaña en la vida cotidiana: nos ayuda a relajarnos, mejora el estado de ánimo y puede ser una forma maravillosa de establecer una conexión con el bebé antes de que nazca.
Sin embargo, aunque la idea de que la música puede influir positivamente en el desarrollo del bebé resulte muy tentadora, merece la pena analizar más de cerca los hallazgos científicos. Los estudios demuestran que los fetos reaccionan a los estímulos acústicos. Además, algunas investigaciones indican que pueden percibir, procesar y, posiblemente, reconocer ciertos sonidos incluso antes de nacer. No obstante, esto no significa que escuchar música aumente automáticamente la inteligencia del niño o garantice un mejor desarrollo.
¿Desde cuándo puede oír un bebé en el útero?
La capacidad auditiva del feto se desarrolla gradualmente. A medida que madura el sistema auditivo, el feto reacciona cada vez más a los estímulos acústicos. Especialmente en la segunda mitad del embarazo, los sonidos del entorno materno pueden llegar al niño. Estos se amortiguan y modifican al atravesar los tejidos del cuerpo materno y el líquido amniótico.
La voz de la madre desempeña un papel especial. El niño ya está familiarizado con ella antes de nacer, ya que percibe tanto los sonidos externos como las partes de la voz materna transmitidas a través del cuerpo. De este modo, el entorno acústico se convierte en parte de sus experiencias prenatales.
La música es un estímulo más complejo que un tono aislado. Se compone de ritmo, melodía y diferentes intensidades sonoras, por lo que puede desencadenar diversas reacciones. Sin embargo, el hecho de que un feto reaccione a la música no significa que la perciba igual que un adulto.
¿Reacciona el bebé a la música?
Las investigaciones científicas sugieren que los estímulos acústicos pueden ir acompañados de cambios en la actividad motora y en la frecuencia cardíaca del feto. La forma en que el niño reacciona depende, entre otros factores, del tipo de sonido, de su etapa de desarrollo y del contacto previo con dicho sonido.
Un ejemplo de ello es un estudio piloto de Brillo y colaboradores, publicado en 2021 en la revista especializada The Journal of Maternal-Fetal & Neonatal Medicine. En la investigación participaron 30 parejas de madres y fetos. Los investigadores observaron que la reproducción repetida de una pieza musical previamente escuchada se asociaba con cambios en los movimientos fetales y aceleraciones de la frecuencia cardíaca. Con música desconocida, no se observó un patrón de reacción significativo comparable.
Estos resultados son interesantes porque indican que las experiencias acústicas previas podrían influir en las reacciones posteriores del feto. Sin embargo, se trató de un estudio piloto con un número reducido de participantes. De ello no se puede deducir que escuchar música con regularidad reporte beneficios a largo plazo para el desarrollo del niño.
¿Puede un bebé recordar música antes de nacer?
Una pregunta especialmente fascinante es si un feto puede aprender y memorizar estímulos acústicos antes del nacimiento.
En 2023, Movalled y colaboradores publicaron en la revista científica BMC Pediatrics una revisión sistemática titulada The impact of sound stimulations during pregnancy on fetal learning: a systematic review. En ella se examinaron ocho estudios que abordaban los procesos de aprendizaje en respuesta a estímulos acústicos durante el embarazo.
Siete de los estudios evaluados arrojaron resultados que sugieren que los recién nacidos pueden reaccionar de forma distinta a sonidos o estímulos a los que estuvieron expuestos antes de nacer. Esto podría ser un indicio de que formas básicas de aprendizaje y memoria auditiva surgen ya antes del nacimiento.
No obstante, estos resultados deben interpretarse con cautela. Los estudios diferían en sus métodos, los sonidos utilizados y la medición de las reacciones. Los autores de la revisión también señalaron las limitaciones en la calidad de la evidencia disponible.
¿Qué significa esto para los futuros padres? Es posible que un niño se familiarice con ciertos patrones sonoros dentro del útero. Sin embargo, no existen pruebas científicas suficientes que respalden que escuchar determinadas piezas musicales mejore la inteligencia, el desarrollo del lenguaje o las futuras capacidades musicales de un niño.
¿Fomenta la música clásica el desarrollo cerebral del bebé?
La idea generalizada de que la música clásica durante el embarazo hace al niño más inteligente no cuenta con suficiente respaldo científico.
Algunas investigaciones sobre la percepción sonora prenatal sugieren que los fetos pueden acostumbrarse a estímulos acústicos recurrentes y mostrar signos de aprendizaje. Sin embargo, esto no equivale a un beneficio demostrado para el desarrollo intelectual posterior.
Tampoco existen pruebas convincentes de que la música clásica sea más eficaz en este sentido que otros géneros musicales. Si una futura madre prefiere escuchar jazz, música instrumental, pop suave u otros géneros, no tiene por qué cambiar sus preferencias creyendo que solo la música clásica puede fomentar el desarrollo de su hijo.
Lo decisivo es distinguir entre una reacción inmediata a un estímulo y los efectos a largo plazo en el desarrollo. Para demostrar que un determinado género musical mejora las capacidades cognitivas, se requerirían estudios metodológicamente rigurosos que analicen el desarrollo de los niños también después del nacimiento y que tengan en cuenta otros factores de influencia.
La música en el embarazo y el bienestar de la futura madre
La música no solo puede desempeñar un papel en las experiencias acústicas del feto, sino también en el bienestar de la madre.
Escuchar su propia música favorita puede ayudar a relajarse, mejorar el estado de ánimo y afrontar la tensión. Esto puede ser importante durante el embarazo, ya que esta etapa de la vida suele ir acompañada de incertidumbre, estrés y cambios emocionales.
En 2024 se publicó una revisión sistemática que analizó la influencia de las intervenciones basadas en la música sobre los parámetros maternos y fetales. Los autores evaluaron 13 estudios. Los resultados indicaron que tales intervenciones podrían reducir la ansiedad y los síntomas depresivos en las embarazadas. No obstante, los estudios diferían en calidad y metodología.
Una revisión sistemática con metaanálisis realizada por He y colaboradores en 2021 incluyó nueve estudios con un total de 1.419 mujeres embarazadas. El análisis no reveló cambios estadísticamente significativos en la frecuencia cardíaca fetal, el número de movimientos fetales o las aceleraciones de la frecuencia cardíaca en relación con la musicoterapia.
Estos resultados demuestran que los posibles beneficios para el bienestar materno no conducen necesariamente a cambios fisiológicos medibles en el feto. La música puede ser un componente valioso de la relajación diaria, pero no debe entenderse ni como un tratamiento para afecciones psicológicas ni como un método para garantizar un desarrollo saludable del niño.
¿Cómo escuchar música de forma segura durante el embarazo?
Si a la futura madre le gusta escuchar música, en principio no hay razón para renunciar a ello. Sin embargo, conviene tener en cuenta algunos consejos sencillos:
- Cuidar el volumen. La música no necesita estar muy alta para que el feto reaccione a los estímulos acústicos.
- Evitar ruidos intensos y prolongados. Esto es especialmente importante en el trabajo o durante conciertos con niveles de ruido muy elevados.
- No colocar auriculares directamente sobre la tripa. No existen pruebas científicas convincentes de que este método ofrezca beneficios adicionales para el desarrollo del niño.
- Escuchar la música que a una le guste. No es necesario escuchar un género musical específico ni seguir un horario de escucha.
- Considerar la música como una forma de relajación, no como una obligación. Una futura madre no tiene que ponerle música a su bebé a diario para favorecer su desarrollo.
Cualquiera que esté preocupado por una posible exposición al ruido en el trabajo, en conciertos o en condiciones especiales, debería consultarlo con su médico.
¿Merece la pena escuchar música durante el embarazo?
Desde un punto de vista científico, la respuesta es: sí, siempre que le proporcione alegría a la futura madre y se escuche a un volumen agradable. Los estudios realizados hasta ahora muestran que los fetos reaccionan a los estímulos acústicos. Algunos hallazgos indican además que pueden aprender sonidos y recordar determinadas melodías antes de nacer.
Al mismo tiempo, el conocimiento científico actual no es suficiente para afirmar que escuchar música aumenta la inteligencia, acelera el desarrollo cerebral o conduce a mejores capacidades cognitivas a largo plazo. Asimismo, la investigación sobre los efectos de la música en los parámetros fisiológicos del feto tampoco ofrece, hasta la fecha, un panorama completamente unificado.
Por lo tanto, lo más sensato es ver la música como una parte natural de la vida cotidiana que puede contribuir a la relajación y crear momentos hermosos durante el embarazo. No es necesario buscar la pieza musical perfecta ni métodos especiales para estimular al bebé. A veces, basta con una tarde tranquila, tu melodía favorita y un poco de tiempo para respirar.
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